La práctica musical implica diversas operaciones mentales y mejoras
neurocognitivas que son beneficiosas tanto para los niños como para los
adultos. Ello implica un mayor procesamiento de la información,
habilidades cognitivas, habilidades auditivas con sonidos musicales,
destreza manual, capacidad de control de la persona para regular aspectos de su atención, conducta, entre otros.
Anteriormente
en diversos estudios epidemiológicos se había asociado la práctica
musical con un menor riesgo de padecer enfermedades neurodegenerativas,
sin embargo ahora las averiguaciones giran en torno a músicos que han
tenido un programa de entrenamiento musical sin nociones musicales a
otros que sí hayan sido músicos desde siempre. En ambos, la música en
los efectos del envejecimiento neurocognitivo normal se asocia a que este sea más sano si se practica a largo plazo.
Entre
las habilidades que gana el anciano se mejoran la velocidad de
procesamiento de la información, la capacidad de manejar situaciones y
la memoria. Nunca es tarde para comenzar con la práctica musical y con
ello aprovechar los beneficios que brinda aseguran los investigadores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario